En menos de un año, el Hotel Dazzler La Plata se convirtió en escenario de dos tragedias humanas similares: dos hombres encontraron allí la muerte en circunstancias que ponen en evidencia graves falencias de seguridad y protocolos internos.
El primer caso, en diciembre pasado, involucró a un hombre que se arrojó desde la terraza del hotel, en pleno centro de La Plata. La segunda tragedia, reportada recientemente, tuvo como protagonista a un hombre de 68 años, hallado inconsciente en una habitación tras ingerir alcohol, medicación y veneno para ratas.
Terrazas sin control en Dazzler
La primera tragedia deja una pregunta inquietante: ¿se trató de una tragedia que se podría haber evitado? Los hoteles de lujo, especialmente aquellos con espacios abiertos como terrazas o sky bar, deberían implementar medidas de seguridad básicas: barandas altas, accesos controlados, vigilancia constante y personal capacitado para detectar conductas de riesgo.
En el caso del Dazzler La Plata, al menos según las reconstrucciones que se hicieron del hecho, ninguna de estas medidas evitó el desenlace fatal. La falta de controles sobre espacios de riesgo no solo expone a los huéspedes a accidentes, sino que evidencia un descuido preocupante por la seguridad física dentro del establecimiento.
Veneno al alcance de los huéspedes en Dazzler
La segunda tragedia revela otro tipo de negligencia: un hombre fue hallado en su habitación con veneno para ratas, alcohol y medicación, elementos que terminaron provocando su muerte. Esto plantea dudas serias sobre la disponibilidad de sustancias tóxicas dentro del hotel y la supervisión del personal frente a posibles riesgos.
Un hotel moderno debería garantizar que los huéspedes no puedan acceder a materiales peligrosos, y que el minibar, los elementos de limpieza y cualquier insumo del personal estén fuera del alcance de quienes se alojan. Que un huésped pueda terminar intoxicado con elementos peligrosos es una señal clara de que los protocolos de seguridad fallaron.
Falta de transparencia y responsabilidad
Hasta el momento, el hotel no emitió ninguna comunicación oficial que explique los hechos, las medidas preventivas que implementa o los cambios que adoptará tras estas tragedias. Tampoco respondieron a los mensajes de consulta que se hicieron desde El Editor Platense.
Especialistas en seguridad hotelera señalan que la prevención incluye: capacitación del personal en detección de conductas de riesgo, monitoreo de áreas comunes, protocolos de contención ante emergencias médicas o psicológicas y control sobre sustancias peligrosas. Que dos suicidios ocurran en menos de un año sugiere que estos mecanismos no existen o no funcionan correctamente.
Un hotel no es solo un lugar de alojamiento: es un espacio donde se confía la integridad física y psicológica de los huéspedes. Que dos tragedias similares ocurran en el mismo establecimiento en menos de un año no puede ser ignorado. Es un llamado urgente a la empresa y a las autoridades a actuar con transparencia, responsabilidad y compromiso con la seguridad de quienes visitan La Plata.