El peronismo bonaerense volvió a entrar en tensión a raíz de un proyecto de condonación de las deudas que los municipios mantienen con la Provincia por el Fondo COVID. El proyecto mañana podría tener su primer avance en la Cámara de Diputados, mientras la administración de Axel Kicillof pide que se respete un trato.
Las comisiones de Asuntos Municipales, presidida por el diputado Avelino Zurro; de Legislación General, a cargo del diputado Rubén Eslaiman; y de Presupuesto e Impuestos, cuyo titular es el diputado Juan De Jesús; aprobaron por mayoría la unificación de los cinco proyectos presentados por los diputado Diego Garciarena, el propio De Jesús, Valentín Miranda, Matías Ranzini y el de la diputada Berenice Latorre de Caro. Mañana, obtendría la media sanción en la Cámara baja.
El compromiso que tenían los municipios con el Poder Ejecutivo provincial proviene del “Fondo Especial de Emergencia Sanitaria para la Contención Fiscal Municipal”, creado por decreto el año 2020, y del "Fondo Especial de Asignaciones Extraordinarias Salariales para Municipios", también desarrollado por decreto en el año 2023. Ambos representan un total de 7.900 millones de pesos.
Frente a una casi segura media sanción, el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, cuestionó este el proyecto y señaló que "no fue trabajado ni articulado con el Ejecutivo provincial”. El funcionario lamentó que el proyecto fuera impulsado de manera unilateral por legisladores oficialistas, aunque sin la firma de una legisladora kicillofista.
En este sentido, Bianco sumó un nuevo dardo a la interna del peronismo que dejó este año sin Presupuesto, ley fiscal ni endeudamiento al gobernador. “Si se hubiera aprobado en tiempo y forma el presupuesto, no estaríamos discutiendo este proyecto”, destacó desde Casa de Gobierno y dijo que la frustrada ley de leyes “tenía previstas estas mismas cláusulas o similares”, pero la Legislatura Bonaerense nunca la aprobó.
La movida de los intendentes de La Cámpora
Si bien la medida cuenta con respaldo en la Legislatura y podría avanzar en la próxima sesión, lo que generó un verdadero sacudón fue la movida anticipada de varios intendentes alineados con La Cámpora, que salieron a celebrar la condonación como si ya fuera un hecho consumado.
La primera en lanzar el mensaje fue la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, quien destacó el alivio financiero para los municipios en un contexto de ajuste nacional, agradeciendo al Ejecutivo y la Legislatura, aunque evitando mencionar directamente a Kicillof.
“Durante la etapa de la pandemia, los municipios realizamos un esfuerzo muy grande para sostener económica y socialmente a la población. Por eso agradecemos al ejecutivo provincial y a la legislatura bonaerense condonar las deudas que los municipios mantenían con la Provincia, en el marco del ‘Fondo Especial de Emergencia Sanitaria para la Contención Fiscal Municipal’, y así aliviar las finanzas locales en un contexto muy difícil como el que estamos atravesando a nivel presupuestario por las políticas económicas de Javier Milei”, expuso la quilmeña. Luego se sumaron Leonardo Nardini, de Malvinas Argentinas, y Gustavo Menéndez, de Merlo, con mensajes prácticamente calcados.
En el entorno del Gobernador no cayó bien esta actuación pública. En calle 6 interpretaron estos gestos como una maniobra de presión por parte del kirchnerismo. El oficialismo asegura que el mandatario provincial se había manifestado a favor de que se resolviera la deuda de los municipios y que tiene listo para enviar un proyecto por tema endeudamiento y emergencias, una iniciativa que anunció en un cónclave junto a intendentes entre los que estaban los tres que salieron a pronunciarse. “Sabemos de la voluntad de Kicillof de condonarlo, porque así nos lo dijo en una reunión que tuvimos los intendentes”, comentaron a los medios bonaerenses.
¿Quién conduce el peronismo bonaerense?
La movida también reaviva una discusión de fondo: quién conduce el espacio en la provincia de Buenos Aires y tiene el poder de la lapicera en un año clave. No es casual que el proyecto de condonación haya sido parte de las negociaciones fallidas por el Presupuesto 2025, donde el Gobernador esperaba utilizarlo como carta de cambio. La avanzada de los intendentes, sin esperar tiempos ni consensos, dejó esa estrategia en offside.
Desde algunos municipios, tras la polémica, salieron a moderar el tono y aclarar que los mensajes fueron simplemente un agradecimiento por el tratamiento en comisión. Pero el daño ya estaba hecho: en plena fragilidad fiscal, el mandatario provincial vuelve a quedar expuesto ante su propio espacio, en un contexto de presión creciente, escasos recursos y un gobierno nacional hostil.
En la tropa de Axel Kicillof subrayan que siempre se habló de prórroga de la deuda y nunca de condonación, un planteo que fue llevado por Lucia Iañez a la comisión. Desde el ala del Gobernador bonaerense subrayan que la condonación fue ejecutándose año tras año con la aprobación del Presupuesto y, este año, al no tener una hoja de ruta económica aprobada, no se generó el artículo que preveía esa situación.
El enojo pasa por la jugada de meter en la Legislatura una discusión sin acuerdo, en el marco de una provincia desfinanciada, sin cálculo de recursos y en un entendimiento entre el cristinismo y la oposición que le quita a Kicillof una herramienta de negociación clave para obtener el endeudamiento que el cuerpo le negó a fines de 2024.
El proyecto que se discutirá en las próximas horas en la Legislatura no solo pone en juego un alivio financiero para los municipios, sino que a partir de un acuerdo entre el cristinismo y la oposición le quita a Kicillof una herramienta clave para negociar el endeudamiento que el Parlamento le negó al cierre del año pasado en un año bisagra para el mandatario provincial.