En las últimas horas, la Secretaría de Comercio hizo oficial el cambio en la forma de abonar los consumos con tarjetas, buscando evitar fraudes. La propuesta fue dispuesta con área que encabeza Pablo Lavigne.
La idea es que comercios que cuenten con la posibilidad de pagar con tarjetas tengan que ofrecer una terminal inalámbrica para realizar el cobro en frente de los clientes y no podrán retener el plástico ni el DNI en ningún momento. Todo esto haciendo que el propio consumidor tenga que ejecutar la operación.
Desde la cartera manifestaron que "se reduce hasta cuatro veces la posibilidad de que se produzcan estafas", indicando "que los clientes estén en permanente contacto con su tarjeta de débito o crédito reducirá la posibilidad de maniobras de vulneración de datos y estafas".
Finalmente, vale señalar que la nueva disposición tendrá un periodo de adaptación para que los comercios puedan acondicionar los medios pertinentes para cumplir con la normativa, por lo que se estableció "un plazo de adecuación de 180 días contados a partir de su entrada en vigencia, a efectos de que los proveedores adapten los servicios de atención al cliente de acuerdo a lo establecido en la presente resolución".