La vida de Marcos Gómez cambió el 25 de febrero de este año, cuando dos adolescentes asesinaron a su hija, Kim Gómez, luego de que asaltaron a su madre en 25 y 72 y se llevaron el auto en el que iban las dos. La niña quedó dentro, al intentar bajar quedó enganchada y los delincuentes la arrastraron durante 15 cuadras.
Kim, una niña de tan solo siete años, murió de la forma más cruel en Altos de San Lorenzo. La ciudad entera se movilizó para exigir justicia en reiteradas ocasiones y los jueces tuvieron una rápida respuesta que permitió detener a los dos responsables. Sin embargo, pese al rápido proceso judicial, el dolor en sus allegados no cesa. "Levantarse todos los días son difíciles, pero hay días particulares donde hay que ir viviendo momentos muy duros", escribió Marcos hoy en sus redes sociales.
Esto se debe a que este viernes le tocó ir a retirar el auto, aquel auto que fue robado y en el que murió su hija. El mismo fue recuperado de forma inmediata luego del hecho brutal que tomó trascendencia a nivel nacional. "Hoy me anime a retirar ese auto que tanto me costó en su momento y hoy ya no me importa", resaltó.
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Marcos Gómez, papá de Kim, la nena asesinada en un robo
Foto: Julián Martínez
El recuerdo de Kim, latente
Este hombre que en reiteradas ocasiones habló sobre la importancia de generar conciencia y trabajar para que los menores no cometan este tipo de hechos atroces, esta vez, decidió contar algo que generó conmoción: "Ese auto rojo que se suponía iba a darles comodidad, seguridad para no andar en la calle caminando o en micro, para llegar del colegio a sus actividades".
"A veces me pierdo en el aire pensando por que te abrió la puerta ese pibe y no te dejaron bajar. Quisiera saber qué paso en ese asiento", escribió Marcos al repasar el momento en el que su hija de tan solo siete años perdió la vida, sin embargo, recordó: "Aunque estoy seguro que peleaste, porque vos si eras valiente".
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Florencia, mamá de Kim Gómez, la menor asesinada en un robo
Julián Martínez
En el interior de automóvil encontró algo que vuelve a reabrir la herida que quedó desde el 25 de febrero: "Hoy abrí el auto y me encontré la botellita que me pediste y como siempre papi cumplía. Tiene tu agua todavía tus sticker y ahora mis lágrimas".
"No hay ningún sentido a tanto sufrimiento. No lo merecías, ni nosotros, tu familia. Te pido de tu luz para seguir peleando, quiero ser valiente como vos. Nunca me dejes, yo no lo voy hacer, te amo Kim", cerró el escrito en su cuenta de instagram, donde a diario recibe mensajes de comprensión y acompañamiento por parte de la sociedad que no deja de empatizar y pedir justicia.